Uno de los retos clásicos del marketing nos lleva a tratar de ser magos. No literalmente, pero casi.

¿Qué hace que un producto u oferta te resulte atractivo? ¿el precio? ¿la presentación? ¿ambas cosas? Piénsalo un minuto antes de seguir leyendo. ¿ya?

Seguramente la mayor parte de las ideas que se te han ocurrido se podrían resumir o más bien traducir en que el producto debe ser relevante para ti. ¿relevante? Si, relevante. Deja que me explique.

En realidad, es una idea sencilla a la que llevamos tiempo dando vueltas desde diferentes puntos de vista. En este contexto, la relevancia nos habla de productos que nos interesan y que nos encajan en precio. Pero, ¿qué otros factores se tienen que dar para que nuestra propuesta resulte relevante a nuestra audiencia?

Es algo similar a lo que ocurre cuando hablamos del factor más importante para el éxito de una estrategia de marketing. Necesitamos alinear varios factores para que el producto resulte realmente relevante, y por supuesto consigamos el efecto esperado en forma de ventas.

El marketing relevante

¿De qué factores estoy hablando? ¿cómo consigo que mi estrategia de marketing sea relevante?

  1. Producto: lo primero es que el producto sea el adecuado para la persona que recibe el impacto (publicitario o de contenido).
  2. Momento del proceso de compra (custormer journey): que reciba el impacto en el la fase del proceso de compra adecuado.
  3. Contenido o mensaje: que el contenido o mensaje que se transmita ‘ataque’ las necesidades de ese consumidor en concreto (de ese perfil de audiencia).
  4. Canal: que el canal elegido se adapte al perfil de audiencia y al momento del proceso de compra.
  5. Sitio: y por último, que el sitio elegido sea el que nuestra audiencia utilice (web, red social, etc.).

Cuando conseguimos hacer coincidir estos cinco factores nuestra comunicación se convierte en relevante. Nuestra audiencia nos presta atención. Un fallo en cualquiera de ellos hace que perdamos la oportunidad y el posible cliente. Esta es la lucha constante entre las marcas por la atención de su audiencia. Quien es capaz de equilibrar el volumen con la calidad y ser relevante, gana.

En el marketing tradicional siempre se ha hablado de que estos impactos se conseguían a base de volumen. Es decir (con una mínima planificación de partida), cuántos más impactos consiga mayor es la probabilidad de impactar a los perfiles que me interesan.

En marketing digital también es difícil conseguirlo, porque contamos con técnicas y herramientas que nos permiten acercarnos bastante a este planteamiento.

El problema es que muchas empresas aplican el enfoque tradicional a un canal que permite que la magia de la que hablaba al principio sea cada vez más real.

Os dejo con este cómic de Marketoonist que lo ilustra a la perfección. 🙂

 

 

 

Vía by [author_name]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú